Colectivo

A UA CRAG. Colectivo de Acción Artística

Nombre completo: A UA CRAG. Colectivo de Acción Artística

Tiempo en activo: 1985-1997

Provincia/Ciudad: Burgos

Presentación

A Ua Crag. Colectivo de Acción Artística y Espacio Alternativo, se funda en Aranda de Duero en 1985 y permanece en activo hasta 1996. Tempranamente llamó la atención de la crítica por su carácter periférico y autogestionado y podría considerarse como el proyecto de sus características más importante de la comunidad y uno de los más insólitos en el contexto español. Lo integran en diferentes momentos a lo largo de su recorrido: Javier Ayarza, Miquel Cid, Rufo Criado, Rafael Lamata, Alejandro Martínez Parra, Jesús Max, Pepe Ortega, Clemente Rodero, Néstor Sanmiguel y Julián Valle.

Aunque el colectivo se decanta por las artes visuales, en un principio acoge veladas poéticas y propuestas de otras disciplinas artísticas. De esa actividad inicial se derivará la presencia del escritor Ramón Valladolid que podría considerarse como la de un miembro más del grupo. A Ua Crag se funda como asociación cultural en torno a un “espacio-galería” destinado a la exhibición de la obra de los propios integrantes del colectivo, pero también abierto a otros artistas, lugar que será su sede entre 1985 y 1991. En ese período se llevarían a cabo 47 exposiciones rodeadas de una intensa labor divulgadora para dar a conocer el proyecto en el contexto más próximo. En 1988 el “espacio-galería” participa en ARCO y mantiene esta cita durante los tres años consecutivos de vigencia de esta sede. Más tarde, a partir del 91, la actividad se articula en exclusiva en torno a una “nave-estudio” en la que comparten lugar de trabajo. Con el paso a la “nave-estudio”, que se venía utilizando desde 1987 y que a partir del 91 pasa a ser el principal lugar de reunión del grupo, se amplía el alcance y formato de las obras y los miembros del colectivo comienzan a trabajar desde una perspectiva más procesual, Con ello darán comienzo las diversas colaboraciones e intercambios con otros grupos de artistas internacionales. Esta inflexión en la trayectoria del grupo tiene dos consecuencias, por un lado, el abandono de una estrategia común que incidiera en el desigual e incipiente mercado galerístico español del momento, y ello debido a la incorporación de algunos de los miembros a galerías comerciales que pasarán a ocuparse de la gestión promocional de éstos (es el caso de Néstor Sánmiguel y Rufo Criado); por otro, el comienzo de nuevos proyectos de alcance más conceptual que se muestran en los intercambios internacionales.
Aunque cada una de las individualidades es autónoma en cuanto a sus intereses estéticos, la base de cohesión que sostiene el proyecto durante más de 10 años es la necesidad de una autogestión colectiva desde un ámbito periférico, alejado de los grandes centros de producción en la España de ese momento, Madrid y Barcelona, así como la búsqueda de complicidades en una sensibilidad ecléctica pero empeñada en la renovación artística del momento. A este respecto, como ha explicado Teresa Velázquez, “la experiencia, motivada por una toma de conciencia de los artistas sobre su situación periférica, se articulaba en torno a la necesidad de instrumentalizar una dinámica de grupo que sirviera para urdir una red propia de funcionamiento a fin de promover, canalizar y difundir el trabajo individual de sus integrantes. Esta motivación, esencialmente pragmática, distinguiría al colectivo arandino de otras experiencias del ámbito español que, en los años ochenta y noventa, ejercieron el activismo artístico desde el posicionamiento ideológico”[1]. No puede olvidarse, en todo caso, el clima afectivo y de amistad que alienta muchas de las propuestas y que es también un factor decisivo en la cohesión del grupo. El hecho de que ninguno de los integrantes de A Ua Crag hubiera pasado por una enseñanza reglada en materia artística convertía la “nave-estudio” en una suerte de centro de producción en el que la experimentación formaba parte de un aprendizaje colectivo y liberado de ataduras académicas. El vanguardismo ecléctico de A Ua Crag habría que entenderlo también en relación a una vocación educativa de la sensibilidad en un entorno hostil a la renovación como es Castilla y León en los años 80. En este contexto se entienden experiencias pedagógicas y divulgadoras como las que tienen lugar a través de los numerosos talleres que desarrollan entre 1986 y 1990 para distintas instituciones como las Escuelas de Verano de Castilla y León del Concejo Educativo de la comunidad o las Jornadas Pedagógicas desarrolladas durante esos años.
La proyección desigual de cada uno de los miembros en el circuito nacional e internacional no impedía una presencia colectiva y una dedicación a empresas comunes, ni tampoco era obstáculo para la formación de subgrupos internos y alianzas en casos concretos. Ejemplo de ello eran las actividades de La Constructora, formada por Rafael Lamata y Alejandro Martínez Parra, orientada a la performance y a la acción con un fuerte componente escénico y teatral; o Red District, un proyecto de Néstor Sanmiguel y Miquel Cid más centrado en proyectos instalativos. También fundado por Néstor Sanmiguel con anterioridad encontramos el 2º Partido de la Montaña, que incorporaba a un artista que no pertenecía a A Ua Crag y que también produjo instalaciones de marcado corte político. Aunque en muchos casos se presentaban como meras estrategias nominalistas para proyectos comunes, también revelaban la flexibilidad colaborativa con que se organizaban. Las propuestas escultóricas de Julián Valle o Pepe Ortega, se alternaban con la pintura neoexpresionista de Jesús Max o la primera obra de Néstor Sanmiguel y Rufo Criado, o con los que tendían al accionismo y a fórmulas ritualistas, como en el caso de Rafa Lamata y Alejandro Martínez Parra. Por lo que respecta a estos últimos habría que señalar la conexión con otras experiencias en el circuito independiente madrileño, en particular, con el Espacio P, liderado por Pedro Garhel, y, más tarde, con el Circo Interior Bruto. La red entre estas fórmulas de la actividad artística de los 80 y 90 en España forma parte de un relato que aún no ha sido debidamente abordado por la historiografía contemporánea.
Uno de los aspectos que definen con mayor claridad la peculiaridad de A Ua Crag es el desarrollo, entre 1990-1996, de sus intercambios internacionales. Estos proyectos internacionales se alternarán con los encargos institucionales que empiezan a recibir como colectivo y que les permite proyectos como la exposición itinerante que les propone la Junta de Castilla y León ya en 1987 por diferentes ciudades de la comunidad. Esta serie de exposiciones y la itinerante de 1994 titulada Geografía. (Métodos) serán muestras del apoyo institucional que recibe A Ua Crag desde sus comienzos.
El primer proyecto internacional, tras los contactos y la visibilidad que les aporta la presencia en ARCO, se desarrolla en Colonia, Alemania, en la Rheinlandhalle entre el 24 de mayo y el 4 de junio de 1989 por mediación de la Galería Nada Art de la ciudad alemana, que presentó el proyecto de A Ua Crag en el contexto de una muestra general titulada “España actual. Nuevas tendencias en la escena cultural española”.
Pero el primer proyecto de intercambio efectivo se da en 1990 entre A Ua Crag y Le Gene de La Bastille, otro colectivo de artistas franceses de los cuales siete producen y exponen sus obras en colaboración con A Ua Crag en la Antigua fábrica de Moradillo, de Aranda de Duero. Las obras de los artistas franceses y los de A Ua Crag se realizan en la “nave-taller” del grupo y en otros espacios de Aranda. La segunda fase del proyecto, Castille-Bastille. Aller-Retour, se realiza en la Chapelle Saint Luis de la Salpétrière en París. La capilla en la que se montan las obras ofrece una primera oportunidad de integrar los valores simbólicos de la arquitectura y generar obras orientadas específicamente al espacio. La continuidad de esta colaboración se concretará en el siguiente proyecto de intercambio titulado A mi-chemin, de 1991, también con Le Gene de la Bastille, esta vez en la Abbaye d’Arthous, en Hastingues. Para esta intervención se plantea un plazo limitado a quince días y un criterio compartido de integrar los trabajos en el entorno. El resultado es mostrado entre diciembre de 1991 y diciembre de 1992 en el Museo Bonnat de Bayona, en la exposición titulada Entre artistas.
La andadura europea continua en 1992 con A(rt)ssenede’92, en el contexto del encuentro internacional de artistas celebrado en la ciudad belga de Assende donde se comparten los talleres de algunos artistas locales para la producción de obra específica en los distintos espacios urbanos. De idiomas desiguales / Uit Ongelijke Talen, es un proyecto también de ida y vuelta y de intercambio entre un colectivo de 20 artistas holandeses, Kunst & Complex, radicados en la zona industrial y portuaria Rotterdan y que visitan Aranda de Duero para después ejercer de anfitriones en su ciudad. De nuevo la prioridad de producir obras para el contexto específico de exhibición y creación se impone como premisa colaborativa. Este nuevo encuentro les lleva a exponer en el CBK (Centrum Beeldende Kunst) de Rótterdam y en la Galería Il Ventuno Boyen & Hendrickx de la ciudad de Hasselt, Bélgica, entre septiembre y octubre de 1993.
Un año después el intercambio se produce con el grupo canadiense Inter Le / Lieu, con quienes A Ua Crag venía manteniendo contacto desde 1991. Con ellos se emprende el proyecto Maniobra nómada que propiciará la culminación en Aranda de Duero de la gira europea que venía realizando Inter Le / Lieu, así como la convocatoria de un encuentro internacional de performance en la localidad burgalesa. La segunda fase de este contacto tendría lugar en el Mail Centre de Quebec, Canadá, en 1995, bajo el título Al otro lado de las costillas. Esta segunda vuelta consistió en una intervención sobre el espacio desarrollada durante 10 días. La aparición en Canadá sería la última abordada por A Ua Crag como colectivo y con ella se cerraba el ciclo de trabajos en colaboración. Otros proyectos como Tiempo muerto en la sala Rekalde de Bilbao en 1995, o la exposición que tiene lugar en la Galería Cruce de Madrid el mismo año, completarían esta andadura. De la mayor parte de estas intervenciones y colaboraciones se hicieron publicaciones que forman parte de la historia de A Ua Crag y de su importante archivo.
La exposición retrospectiva más importante dedicada a la trayectoria del colectivo tuvo lugar entre el 30 de junio y el 18 de septiembre de 2005 en el Patio Herreriano. Museo de Arte Contemporáneo Español de Valladolid. Esta exposición sería el origen de la monografía que se desarrolló más tarde como proyecto de investigación sobre la trayectoria del grupo, publicada por la Junta de Castilla y León, que vería la luz en 2008 bajo el título A UA CRAG.
Por Víctor del Río, 26/4/10
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[1] Velásquez, Teresa, “A UA CRAG. Agua Crujiente”, en Olga Fernández y Víctor del Río (eds.) A UA CRAG, Valladolid, Junta de Castilla y León, 2008, p. 35.