Colectivo

e-norte

Nombre completo: e-norte

Tiempo en activo: 2006 - 2009

Provincia/Ciudad: León

Municipio: León, Valencia, ...

Fundadores: Bruno Marcos, Alfredo Puente, Abelardo Gil-Fournier

Áreas de trabajo: actualidad, crítica

Palabras clave: portal de Internet, crítica, debate

Presentación

Pantaleón y los agentes disuasorios
Un apunte sobre la vida postmortem de e-norte Bruno Marcos
En Septiembre de 2009 la plataforma para la crítica de políticas culturales e-norte cerró su emisión tras algo más de 3 años de actividad frenética. El portal de Internet se puso en marcha con una adscripción territorial que abarcaría todo el noroeste peninsular y sin ninguna financiación. La idea de crearlo surgió de Alfredo Puente y el desarrollo técnico estuvo a cargo de Abelardo Gil-Fournier. Consiguió una repercusión sorprendente, al día una media de 1.200 visitantes distintos con picos máximos de 1.700 y llegando a los 900 comentarios en alguno de sus debates más animados. En la primera etapa e-norte funcionó como los demás e-ciudades, como repositorio de noticias a comentar. Mi opinión era la de que debía existir una línea editorial, algo más. Así en los primeros meses publicamos un crítica a una de las iniciativas del MUSAC que provocó que su director de entonces se ofreciera a ser entrevistado. Aquella entrevista puso al descubierto el enorme potencial de un herramienta tan sencilla. La tónica general era la de las llamadas amenazantes y los burofaxs insistentes a consecuencia de una actividad anónima poco constructiva y unos actores culturales acostumbrados a la ausencia de la más mínima crítica. Entretanto apareció la comunidad gallega que, con auténtico canibalismo, mantuvo un acoso constante a la plataforma para adueñarse de ella.

A petición de Alfredo Puente escribí durante el último año un blog dentro de e-norte que arrancó como un dispositivo autocrítico. Así funcionó algunas veces y otras pretendía iniciar debates en los que aflorasen los radicales desacuerdos o las más agudas enfermedades que aquejaban a la comunidad artística. Claro que para acometer una empresa como esa había que estar preparado para todo, para oír descalificaciones inaceptables dirigidas a todo el mundo.

Evidentemente la intervención a través del blog Contra e-norte, que además se subtitulaba Un diván turco de Freud, supuso el cambio completo e hizo a e-norte una cosa distinta de todos los e-ciudades.

Pero lo que tal vez resulte más revelador ahora sea relatar algunos de los detalles acontecidos después de su clausura. En los momentos más inmediatos se planteó el asunto de su archivo, quién guardaría su descomunal contenido que habría de ser comprimido y custodiado. Un profesor de la Universidad de Vigo pidió que se le facilitara la forma de consultar aquel material para la investigación científica. Se le recomendó que copiara cuanto pudiera porque los visos eran los del cerrojazo permanente. Ninguna institución mostró interés, por ejemplo Arteleku, atemorizada por las consecuencias de Acuerdos y Desacuerdos, en los que mediaron hasta órdenes de alejamiento, rehusó. El MUSAC, la más alta institución de arte contemporáneo del territorio en el que se producía e-norte y principal destinatario de las críticas vertidas en él, se escondió debajo de una alfombra a la espera de que escampara. El CGAC, objetivo final de los desvaríos de la comunidad enortina gallega, tampoco se personó.

Sólo quedaba el cementerio de cosas artísticas de Morille en Salamanca al que Fernando Castro nos daba paso, sin embargo, Alfredo no accedía a un final histriónico. Por aquel entonces el director del Artium me pidió amistad en Facebook para al poco confesarme que era un asiduo participante en el diván con un alias que enseguida reconocí. El director del MARCO de Vigo le describió a Alfredo el calvario que le habían supuesto las constantes llamadas telefónicas que le avisaban de las últimas barbaridades aparecidas en e-norte. Cosas como aquellas nos daban la magnitud que había logrado ante nuestra constante sorpresa. De hecho los últimos coletazos del portal estuvieron llenos de luchas por adueñarse del poder que había desarrollado sin darnos cuenta. No hacía mucho que el mismo IAC se había apropiado de una de las conquistas de e-norte como fue la de forzar a la Junta de Castilla y León a convocar un concurso en lugar de nombrar a dedo al nuevo director del MUSAC. También David Barro había entrado al foro con la intención de tutelar el del CGAC protegido por una guardia de korps de las más sanguinarias.

Pocos meses después el MUSAC, bajo su nueva dirección y a propósito de unas repetidamente fracasadas jornadas de arte contemporáneo en Castilla y León, ensayó la creación de una plataforma institucional cuyas facciones se asemejaban demasiado a las de e-norte, si bien esta habría de contar con el maquillaje preciso. Huelga decir que fue un fracaso total. Desde el título, que rezaba un incomprensible Toda práctica es local – habida cuenta de la historia local reciente-, se fueron desactivando uno a uno los puntos que en e-norte cobraban especial tensión. Su organizador me pidió explicaciones del título de mi última intervención, El perfume de lo disuasorio. A los pocos días la web quedó paralizada por inanición. Los agentes disuasorios habían completado su misión, mientras Pantaleón encaminábase a salvar, desde una provincia española, el arte contemporáneo desde Antofagasta a Tijuana.

E-norte fue constituyendo un archivo excepcional de las patologías existentes y dio un paso enorme hacia la disolución del mapa del silencio proporcionando un medio de producción crítica totalmente independiente del que carecía el territorio y alcanzó una potencia especial debido a la confluencia de diferentes circunstancias y a la aparición de inesperadas sinergias, todo en su conjunto forzó a que ese proyecto tuviera fecha de caducidad. Desde su cierre las peticiones de que reabriera fueron constantes, las respuestas siempre fueron negativas, e-norte ya no sería posible, como respondía alguno de sus creadores: “tendría que ser algo “peor” que e-norte”.